La historia de Lola también es un hermoso ejemplo de lo que podemos lograr cuando todos ponemos nuestro granito de arena.
Una persona puede rescatar a un perro de la calle. Otra puede ofrecer hogar temporal. Alguien más puede ayudar con alimento, vacunas o esterilización. Otros pueden apoyar con transporte, compartir una publicación o ayudar a encontrar una familia.
No todos podemos hacerlo todo, pero casi todos podemos hacer algo.
Con la llegada de Lola y Guapo esta semana, el Garden ha llegado a su capacidad máxima, por lo que por el momento no podemos recibir más perros. Nuestra prioridad ahora es darles a los que ya están aquí el espacio, cuidado y atención que merecen.
Pero eso no significa que no podamos seguir ayudando a los perros que están afuera.
Significa que necesitamos hacerlo como comunidad. ❤️
Si cada uno asume una pequeña parte, podemos evitar que toda la responsabilidad recaiga siempre en los mismos refugios y rescatistas.
No necesitas tener un santuario para cambiar la vida de un perro. A veces solo necesitas ser la persona que dé el siguiente paso que ese animal necesita.
Lola está aquí hoy porque varias personas decidieron hacer su parte.
Imaginen cuántos más podríamos ayudar si todos hiciéramos lo mismo. 🐾🌿
Bienvenida al Garden, Lola.














